La Hermandad del Buen Suceso en Córdoba protagoniza cada Martes Santo una de las estaciones de penitencia más queridas. Esta cofradía nació en 1973 en el entorno de la Iglesia de San Andrés, su sede canónica. De hecho, la corporación se ha consolidado con el paso de las décadas como una hermandad con personalidad propia y un fuerte arraigo en su barrio. Su presencia es fundamental para entender el carácter popular de la Semana Santa cordobesa.
Los pasos de la cofradía
La hermandad pone en la calle dos pasos de gran valor devocional. El primero representa a Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso en su encuentro con su Madre camino del Calvario. Asimismo, procesiona bajo palio María Santísima de la Caridad, una advocación incorporada al cortejo en 1977. Por este motivo, el conjunto escultórico narra con intensidad el drama de la calle de la Amargura. El Martes Santo del Buen Suceso combina un silencio contenido con una música muy cuidada durante todo su recorrido.
El hábito nazareno y la identidad
La estética de la Hermandad del Buen Suceso en Córdoba es sobria y fácilmente reconocible. Los hermanos visten túnica y cubrerrostro rojos confeccionados en sarga. Igualmente, el cinturón de esparto y la hebilla de cuero completan un hábito de marcado carácter penitencial. El recorrido por el casco histórico regala momentos de gran belleza, especialmente en las plazas tradicionales y los tramos de subida. En consecuencia, los fieles disfrutan de una cofradía que conecta perfectamente con la esencia de la ciudad.