
Corpus Christi
Santa Iglesia Catedral (Mezquita-Catedral) Calle Cardenal Hererro, 1, Córdoba, Córdoba, Spain +2 moreProcesión solemne con alfombras florales y participación institucional
La calle de San Fernando, conocida popularmente como calle de la Feria, es una de las vías históricas más largas y anchas del casco antiguo de Córdoba. Durante siglos fue un eje de comunicación esencial entre el centro urbano y el entorno del río Guadalquivir, además de un espacio clave para la vida comercial, festiva y social de la ciudad.
La calle discurre de norte a sur, desde la calle Diario de Córdoba hasta la Cruz del Rastro, enlazando el corazón histórico con la zona baja de la ciudad. Conecta directamente la antigua Villa con la Axerquía, dos ámbitos urbanos que durante siglos estuvieron separados por murallas.
En su trazado confluyen calles como Maese Luis, Romero Barros, San Francisco o Cardenal González, y en su extremo occidental se abre el histórico Arco del Portillo, uno de los elementos más reconocibles del conjunto.
Desde 1925, bajo la alcaldía de José Cruz Conde, la calle está flanqueada por naranjos alineados a ambos lados, un rasgo que aún hoy define su imagen.
La calle de la Feria surge en el espacio libre existente entre las murallas que separaban la Villa de la Axerquía. El límite occidental coincidía con la Corduba romana y la ciudad visigoda, mientras que la expansión hacia el este se produjo ya en época islámica, dando lugar al barrio conocido como Barrionuevo.
Tras la conquista cristiana, la necesidad de unir ambos sectores urbanos consolidó este eje como una de las principales vías de tránsito. A partir del siglo XV y hasta el XIX, la calle alcanzó su mayor relevancia, convirtiéndose en uno de los escenarios más activos de la ciudad.
El nombre popular de la calle tiene un origen muy concreto. Con motivo de las fiestas de la Virgen de Linares, el Cabildo encargó a la cofradía del Hospital de la Lámpara —integrada por el gremio de calceteros— la organización de una feria urbana que se celebraba durante los ocho días previos a la festividad. Por su amplitud, la calle era el lugar idóneo para acoger estos festejos.
Durante siglos fue escenario de corridas de toros, celebraciones religiosas, cabalgatas, mercados, actos públicos e incluso ejecuciones. Esta intensa actividad explica la proliferación de ventanas y balcones en las fachadas, muchas de ellas alquiladas para presenciar los acontecimientos, hasta el punto de transformar por completo la fisonomía de los edificios.
La calle de la Feria fue también un importante enclave económico. En ella se asentaron toneleros, cordeleros, joyeros, plateros, paragüeros y abaniqueros, además de algunas de las tiendas más antiguas de la ciudad. Las amplias aceras permitían incluso trabajar al aire libre, especialmente a los cordoneros, que instalaban tornos y carretes en plena calle.
Este carácter productivo y comercial empezó a diluirse a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando nuevos ejes urbanos como la calle Nueva o la futura plaza de las Tendillas desplazaron el centro de actividad.
A lo largo de su recorrido, la calle conserva varios elementos patrimoniales de interés:
Arco del Portillo en 1900
Hoy, la calle de San Fernando mantiene su papel como eje de conexión dentro del casco histórico, aunque con un carácter más tranquilo. Conviven edificios residenciales, establecimientos tradicionales y espacios hosteleros, en una vía que conserva la memoria de la Córdoba más activa y popular.
Pasearla es recorrer una calle que fue mercado, feria, taller, escenario festivo y frontera urbana. Una vía que explica, mejor que muchas otras, cómo ha ido creciendo y transformándose la ciudad a lo largo de los siglos.

Procesión solemne con alfombras florales y participación institucional