Calle Claudio Marcelo
- Inicio
- Lugares
- Calle Claudio Marcelo
Calle Claudio Marcelo
- Eventos
- Lugares
- Calle Claudio Marcelo

Córdoba, Córdoba 14002 Spain Get Directions
La Calle Claudio Marcelo en Córdoba, conocida popularmente como la «Calle Nueva», es una de las arterias más emblemáticas y elegantes de la ciudad. Este eje, que conecta las Tendillas con el Ayuntamiento, es famoso por albergar el impresionante Templo Romano y por haber sido, durante décadas, tramo fundamental de la Carrera Oficial de la Semana Santa.
Proyectada a finales del siglo XIX para modernizar el urbanismo local, la Calle Claudio Marcelo en Córdoba es un muestrario arquitectónico sin igual. Dedicada al cónsul romano fundador de la ciudad, esta vía destaca por su armoniosa transición entre el pasado antiguo y la estética del siglo XX. El visitante puede admirar desde las colosales columnas corintias del Templo Romano hasta una selecta colección de edificios modernistas diseñados por arquitectos como Adolfo Castiñeyra. Durante gran parte del siglo XX y principios del XXI, su trazado fue parte indisoluble de la Carrera Oficial, siendo el escenario donde las hermandades lucían su máximo esplendor antes de llegar a la Mezquita-Catedral. Hoy, flanqueada por ochenta naranjos y comercios tradicionales como la Relojería Suiza, sigue siendo el nexo vital entre la Axerquía y el centro comercial.
Caminar por la Calle Claudio Marcelo en Córdoba es asistir a una lección de historia viva. En su inicio desde la Plaza de las Tendillas, el viandante se topa con la linterna barroca de la Capilla de la Asunción. A medida que se desciende, la calle despliega fachadas de una belleza decadente, como los números 4 y 8, donde las yeserías vegetales del modernismo captan todas las miradas. Cabe destacar que en el número 4 transcurrió la juventud del célebre escritor Antonio Gala.
El punto álgido del recorrido es el Templo Romano de Córdoba, cuyos restos del siglo I d.C. fueron hallados durante las obras del Ayuntamiento en los años 60. Sus columnas estriadas ofrecen una escenografía de lujo que recuerda el pasado imperial de la ciudad. Además, su relevancia religiosa es máxima, pues su amplitud la convirtió durante muchos años en el pasillo central de la Carrera Oficial, permitiendo que miles de personas disfrutaran de los pasos de Semana Santa en un entorno monumental único.