El Santo Cristo de la Universidad es una de las imágenes más singulares de la Semana Santa cordobesa reciente, tanto por su concepción iconográfica como por el debate que suscitó desde el momento de su presentación. Se trata del titular cristífero de la Hermandad Universitaria de Córdoba, incorporado definitivamente al cortejo penitencial en 2011.
Una imagen pensada desde el rigor
La talla, realizada en madera por Juan Manuel Miñarro, fue bendecida el 13 de marzo de 2010 por monseñor Juan José Asenjo Pelegrina. Desde su origen se concibió como un Cristo Sindónico, es decir, una representación que reproduce de forma fiel las huellas del suplicio visibles en la Sábana Santa de Turín.
Para su ejecución se llevó a cabo un exhaustivo estudio interdisciplinar —anatómico, médico, histórico y forense— con el objetivo de alcanzar el mayor grado posible de veracidad. El resultado es una imagen que se aleja conscientemente de la iconografía idealizada para situarse en el terreno del realismo histórico.
Rasgos que definen su iconografía
El Crucificado presenta características poco habituales en la imaginería procesional:
- Aspecto corporal correspondiente a una persona fallecida aproximadamente una hora antes, con signos evidentes de asfixia y vientre inflamado.
- Clavos fijados en las muñecas, y no en las palmas, conforme a las prácticas romanas documentadas, lo que provoca la retracción de los pulgares.
- Sangre diferenciada entre la vertida en vida y la posterior al fallecimiento.
- Huellas precisas de la flagelación, con marcas de las bolas metálicas del flagrum.
- Arena incrustada en las heridas de las rodillas, traída de Tierra Santa, en alusión a las caídas camino del Calvario.
- El titulus crucis escrito en latín, griego y arameo, con errores ortográficos intencionados, como signo de burla y desprecio por parte de los soldados.
Todos estos elementos configuran una imagen que no busca conmover desde lo estético, sino interpelar desde la realidad física del suplicio.
Ubicación y culto
El Cristo estuvo expuesto inicialmente en la iglesia de San Pedro de Alcántara, antigua sede de la hermandad. Desde 2012 recibe culto en una capilla de la Iglesia del Juramento de San Rafael, donde permanece actualmente.
Procesionó por primera vez el jueves previo a la Semana Santa de 2011, incorporándose desde entonces a la estación de penitencia del Martes Santo.