Fundada en 1939 y con sede en la histórica Iglesia de San Andrés, esta corporación es el alma vibrante del Domingo de Ramos. Con un cortejo de más de 450 nazarenos vestidos de blanco y verde, la hermandad despliega una narrativa de fe que une el sentimiento popular con la excelencia artística.La estación de penitencia se compone de dos pasos magistrales: Nuestro Padre Jesús de las Penas (el popular "Gitano"), que representa con fuerza dramática el momento previo a cargar la Cruz, y María Santísima de la Esperanza, una de las dolorosas más queridas de la ciudad, que procesiona bajo un palio que es pura artesanía regionalista. Es una procesión de contrastes, donde la garra del misterio se funde con la dulzura de la Virgen en un itinerario de 7 horas que culmina en la Mezquita-Catedral.
Momentos Clave para Vivir la Estación de Penitencia
- Salida (Iglesia de San Andrés): La emoción estalla cuando el "Gitano" asoma por la puerta, iniciando su caminar entre vítores y sones de agrupación musical.
- Paso por la Carrera Oficial: Un despliegue de elegancia donde el nuevo palio de la Esperanza brilla con luz propia frente a la Catedral.
- El Realejo y San Andrés: El regreso por su barrio, donde la cercanía de los vecinos y el ambiente popular crean una atmósfera de "Esperanza" compartida.
- Entrada en el Templo: Un cierre apoteósico ya de noche, donde la música y la devoción sellan una jornada transformadora.
Historia
La Hermandad de la Esperanza nació el 15 de agosto de 1939 en la parroquia de Santa Marina, bajo el impulso de un grupo de devotos que deseaban dar a Córdoba una cofradía de marcado carácter popular. Sus inicios están ligados a la mística del barrio de los toreros y a la imagen de "la Gitana", una talla anónima que procesionó hasta que en 1947 se bendijo la actual obra de Juan Martínez Cerrillo. Esta dolorosa, de rasgos juveniles y belleza singular, se convirtió pronto en un icono devocional de la ciudad.
En 1954 se incorporó Nuestro Padre Jesús de las Penas, también de Cerrillo, conocido cariñosamente como "el Gitano" por su tez morena y expresión profunda. Trasladada a San Andrés en 1977, la hermandad ha crecido hasta ser un referente del Domingo de Ramos. Hitos como la creación de su propia banda de música en 1981, el estreno del misterio de Antonio Bernal en 1993 o la actual renovación de su palio bajo diseño de Gonzalo Navarro, demuestran una corporación en constante evolución que mantiene intacta su esencia: ser el faro de esperanza de Córdoba.