La Hermandad del Calvario es una de las corporaciones penitenciales más antiguas y con mayor raigambre histórica de la Semana Santa de Córdoba. Erigida canónicamente en 1723 y con sede en la Iglesia de San Lorenzo, su estación de penitencia cada Miércoles Santo se vive como una de las manifestaciones más sobrias, serias y profundamente penitenciales de la ciudad.
El cortejo lo abre Nuestro Padre Jesús del Calvario, imagen nazarena de origen dieciochesco, vinculada desde sus inicios al tradicional Vía Crucis al Calvario del Marrubial. Su caminar pausado, envuelto en un absoluto clima de silencio y recogimiento, convierte la procesión en una auténtica catequesis en la calle, donde el peso de la cruz se funde con la memoria histórica de la ciudad.
Acompaña al Señor Nuestra Señora del Mayor Dolor, dolorosa de profunda expresividad y fuerte carga emocional, que aporta equilibrio y hondura espiritual al conjunto. El discurrir del paso por las calles del casco histórico y su paso por la Carrera Oficial y la Santa Iglesia Catedral conforman algunos de los momentos más sobrecogedores del Miércoles Santo cordobés.
Los nazarenos, con túnica, capa y cubrerrostro morados y cíngulo dorado y morado, refuerzan la estética austera y penitencial que caracteriza a la hermandad, conocida popularmente como “Los Panaderos”, un apelativo nacido en el siglo XIX por la fuerte presencia del gremio entre sus hermanos.
Una procesión imprescindible para quienes buscan tradición, silencio, historia y autenticidad, donde cada paso recuerda casi tres siglos de devoción continuada en Córdoba.