La procesión de la Hermandad del Amor abre el Domingo de Ramos en Córdoba desde el barrio del Cerro, ofreciendo una de las estampas más completas y reconocibles de la Semana Santa de la ciudad. Fundada en 1955 y con sede canónica en la Iglesia de Jesús Divino Obrero, la cofradía realiza su estación de penitencia con tres pasos que recorren distintos momentos de la Pasión.
El cortejo se inicia con Nuestro Padre Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes, una imagen de gran fuerza expresiva que avanza en un clima de recogimiento. Le sigue el Santísimo Cristo del Amor, crucificado de profunda raigambre histórica en la ciudad, y se cierra con María Santísima de la Encarnación, dolorosa que aporta equilibrio, serenidad y elegancia al conjunto procesional.
La hermandad realiza su salida a primera hora de la tarde, recorriendo calles del entorno del río Guadalquivir. El paso por el Puente Romano constituye uno de los momentos más simbólicos del recorrido. Tras acceder a la Santa Iglesia Catedral y completar la Carrera Oficial, el regreso se prolonga hasta bien entrada la madrugada, dejando escenas de especial intimidad en su barrio de origen.
Uno de los rasgos más destacados de la hermandad es la implicación de sus hermanos y hermanas. Fue pionera en Andalucía en contar con una cuadrilla de hermanas costaleras, un hecho que forma parte de su identidad. El acompañamiento musical, cuidadosamente elegido para cada paso, refuerza el carácter solemne y narrativo de la procesión.
La procesión del Amor es una síntesis equilibrada de historia, compromiso social y espiritualidad, y constituye una de las citas imprescindibles del Domingo de Ramos en la Semana Santa de Córdoba.