Cada domingo a las 12:30 h, en la iglesia del Convento de Santa Ana
La misa tridentina, una liturgia desde el siglo XVI
Misa tradicional dominical en Santa Ana
Celebración dominical del rito romano tradicional en Córdoba

Cada domingo a las 12:30 h, en la iglesia del Convento de Santa Ana — también llamada Iglesia Conventual de Santa Ana, sede de las Carmelitas Descalzas desde el siglo XVI — se celebra una Santa Misa en la Forma Extraordinaria del Rito Romano, más conocida como Misa Tridentina o Misa en latín tradicional.
Este rito ancestral se desarrolla enteramente en latín, siguiendo el Misal Romano anterior a las reformas litúrgicas de 1970, con gestos, oraciones y ordo ritual que evocan la tradición de la Iglesia católica occidental anterior al Concilio Vaticano II.
Qué hace especial a esta Misa
- Lengua y liturgia: Todo se realiza en latín — las oraciones del sacerdote, las respuestas de los fieles y, cuando se canta, los motetes y propers gregorianos tradicionales — con un ritmo de celebratio que parece suspender el tiempo.
- Ritmo ritual: La estructura y los gestos conservan una cadencia meditativa que realza la solemnidad del misterio eucarístico, desde el confiteor inicial hasta la oración después de la comunión.
- Sonido y espacio: La acústica barroca de la iglesia, con su planta de cruz latina y su cúpula sobre el crucero, se presta a la reverberación de las voces y a la resonancia del canto, creando una atmósfera física y espiritual única.
Una experiencia para visitantes
Asistir a esta Misa es algo más que participar de un rito religioso. Para quienes exploran Córdoba desde el arte, la historia y la espiritualidad, es una ventana sonora y visual a siglos de tradición litúrgica. La celebración se integra en el entorno cotidiano de la ciudad, cerca del casco histórico, y ofrece una pausa contemplativa en el corazón de la capital andaluza.
Preguntas frecuentes
Consejos
Aunque la ceremonia es católica y de profundo significado espiritual para los fieles, los visitantes interesados en patrimonio y liturgia suelen encontrarla una experiencia cultural enriquecedora. Se recomienda respetar el silencio y el recogimiento propios de la celebración.