La Hermandad de la Paz y Esperanza es una de las corporaciones más emblemáticas y reconocibles de la Semana Santa de Córdoba. Con sede en el Convento del Santo Ángel (Padres Capuchinos), protagoniza cada Miércoles Santo una de las procesiones más multitudinarias, solemnes y queridas por la ciudad.
Abre el cortejo Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, imagen sedente de profunda carga simbólica que representa a Cristo en el momento de la espera, del silencio y de la aceptación del destino. El paso de misterio, enriquecido con un amplio conjunto escultórico, avanza con solemnidad desde la Plaza de Capuchinos, creando una de las estampas más reconocibles del día.
Tras el Señor, procesiona Nuestra Señora de la Paz y Esperanza, dolorosa de fuerte arraigo popular, bajo palio, irradiando serenidad y cercanía. Su advocación, nacida en el contexto del final de la Guerra Civil, la ha convertido en un símbolo de reconciliación, consuelo y esperanza para varias generaciones de cordobeses.
La hermandad destaca por el numeroso cortejo de nazarenos, vestidos con túnica blanca, cubrerrostro blanco con muceta verde y cordón franciscano, así como por el ambiente de recogimiento que se combina con una enorme presencia de público. El recorrido, largo y variado, atraviesa el centro histórico y la Carrera Oficial, ofreciendo momentos de gran belleza tanto en calles amplias como en enclaves más íntimos.
Una procesión imprescindible del Miércoles Santo cordobés, donde tradición franciscana, patrimonio artístico y devoción popular se funden en una experiencia intensa y profundamente arraigada en la ciudad.