La procesión de la Hermandad de la Estrella de Córdoba es una de las incorporaciones más significativas de la Córdoba contemporánea a su Semana Santa. De origen reciente, la corporación realiza su Estación de Penitencia en la noche del Lunes Santo, partiendo desde la Iglesia de San Fernando, en el barrio de la Huerta de la Reina, al que se encuentra profundamente vinculada.
El cortejo procesional presenta un marcado carácter narrativo y catequético. Abre la estación el misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención ante Caifás, acompañado por el Dulce Nombre de Jesús y las Negaciones y Lágrimas de San Pedro, una composición de gran fuerza expresiva que representa el juicio injusto previo a la Pasión. El conjunto destaca por su dinamismo escultórico y por una cuidada puesta en escena que subraya el dramatismo del momento evangélico.
Tras el paso del Señor, procesiona Nuestra Señora de la Estrella, dolorosa bajo palio que aporta equilibrio, esperanza y luminosidad al conjunto. Su advocación, elegida desde los primeros años de la hermandad, se ha convertido en símbolo identitario tanto de la corporación como del barrio que la acoge.
Los nazarenos visten túnica color crema, cubrerrostro azul marino y cíngulo azul y crema, configurando una estética fácilmente reconocible dentro de la Semana Santa cordobesa. El acompañamiento musical, en gran parte a cargo de formaciones vinculadas a la propia hermandad, refuerza el carácter joven, dinámico y comprometido de la cofradía.
La Hermandad de la Estrella ofrece así una estación marcada por la vitalidad, la identidad barrial y una clara apuesta por el crecimiento patrimonial y devocional, consolidándose como una de las hermandades de referencia del Lunes Santo en Córdoba.