La Hermandad de los Dolores en Córdoba es una de las corporaciones más antiguas e influyentes de la ciudad. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando nació como Tercera Orden Servita. De hecho, la imagen de la Virgen fue bendecida en 1719, obra del escultor Juan Prieto. Desde entonces, la devoción se extendió rápidamente, consolidando cultos tan populares como el Viernes de Dolores.
Siglos de esplendor y realeza
Además, la cofradía vivió un gran impulso bajo el reinado de Isabel II. A finales del siglo XIX, la Virgen consolidó su papel simbólico al cerrar el cortejo oficial del Santo Entierro. Asimismo, la hermandad inició una etapa de esplendor en 1910 con el apoyo de la Casa Real y el Conde de Hornachuelos. Por este motivo, recibió donaciones históricas tan valiosas como el famoso manto del obispo Alburquerque.
La primera Coronación Canónica
Por otro lado, el hito más importante de su historia moderna ocurrió el 9 de mayo de 1965. En esa fecha, la Virgen fue coronada canónicamente en la Catedral, siendo la primera dolorosa en recibir este honor en la capital. En consecuencia, este acto marcó definitivamente su proyección pública y popular. Actualmente, la Hermandad de los Dolores en Córdoba sigue siendo un referente cultural indiscutible con su emblemática salida desde San Jacinto.
Desde finales del siglo XX, la cofradía incorpora el uso de costaleros, mantiene un cuidado patrimonio textil y procesional y continúa siendo una referencia devocional y cultural de la ciudad, con salida desde el Hospital de San Jacinto y paso emblemático por la Plaza de Capuchinos.