La Hermandad del Perdón realiza su estación de penitencia cada Miércoles Santo, ofreciendo una de las procesiones más recogidas y narrativas de la Semana Santa de Córdoba. Desde su sede canónica, la Iglesia de San Roque, la cofradía pone en la calle un cortejo de marcado carácter penitencial, sobrio en las formas y profundo en el mensaje.
El paso de misterio representa a Nuestro Padre Jesús del Perdón ante Anás, una escena cargada de tensión y silencio, donde el Señor afronta el interrogatorio previo a la condena. El conjunto escultórico, completado progresivamente con figuras secundarias, construye un relato visual potente y fácilmente comprensible para el espectador, reforzado por un andar pausado y solemne.
Tras el misterio, procesiona María Santísima del Rocío y Lágrimas, bajo palio, aportando equilibrio, consuelo y una dimensión mariana muy presente en el origen de la hermandad. La combinación de ambos pasos convierte la tarde-noche del Miércoles Santo en una experiencia especialmente emotiva, muy valorada por quienes buscan recogimiento y profundidad espiritual.
El recorrido discurre por el casco histórico, con momentos de gran belleza en calles estrechas y plazas recogidas, donde el silencio, la iluminación y el ritmo del cortejo refuerzan el carácter íntimo de la procesión. Los nazarenos, con túnica blanca y cubrerrostro negro, completan una estampa elegante y coherente con el espíritu de la corporación.
Una procesión joven en términos históricos, pero ya plenamente integrada en el Miércoles Santo cordobés, que destaca por su mensaje claro, su sobriedad estética y su capacidad para emocionar sin estridencias.